Vacaciones… ¡Sálvese quien pueda!

Por fin, el ciclo escolar llegó a su fin y nos encontramos por un momento en el nirvana de la maternidad. No más alarmas a las 6:00 de la mañana, se acabaron las prisas de corretear niños para llegar a tiempo, nos olvidamos de partirnos la cabeza para hacer un lunch diferente y adiós tareas por seis semanas.

La realidad dista mucho de llegar al paraíso veraniego, nosotras seguimos trabajando teniendo en casa a los niños las 24 horas, no es fácil, al contrario, se complica pues hay que pensar qué actividades inventarnos cada día de estas seis semanas.

Yo recomiendo mucho los cursos de verano pues odio ver que los niños pasen el día tirados en el sofá con control remoto o frente al xbox, comiendo galletas o chatarra porque piensan que hasta las vacaciones son de la comida sana.

Mi estrategia para convencerlos de ir al curso de verano es dejarlos una semana libre, si es difícil pero me ha resultado excelente. Una semana en la que ellos deciden hacer su santa voluntad, les garantizo no pasan tres días y ya añoran ir a la escuela. En este punto saco mi repertorio de cursos de verano y elegimos entre los más cercanos a casa, lo menos que queremos es levantarnos temprano tanto niños como mamás.

Ahorita la oferta es enorme. Cursos en clubes deportivos que incluyen muchas actividades como natación, tennis, futbol y basket; cursos en museos como el de Antropología e Historia o en casas de cultura, como la del Pedregal, hay un taller de arte mexicano; para los que quieren introducir a sus hijos en el mundo de los negocios, también vi un curso para emprendedores jr como idiomas, teatro, cocina, inteligencia emocional, talleres ecológicos. Me hubiera encantado que en mi niñez hubiera tanta variedad como la hay ahora.

Personalmente prefiero tenerlos en el curso de dos a tres semanas, también tienen que checar su presupuesto. Generalmente, salimos una semana de paseo y las otras dos planeo actividades con sus amigos o visitamos algún museo o el zoológico; les recomiendo muchísimo el de Aragón y el parque Los Coyotes, hagan un picnic y anden en bicicletas. También pueden visitar a los abuelos, vayan a caminar y a juntar hojas, o hagan un dibujo y enmárquenlo para ellos.

Estas vacaciones planeen actividades que recuerden toda la vida pero lo más importante, descansen del ajetreo, de los gritos, del stress. Que realmente descansemos en familia, la verdad es que se van de volada estas seis semanas y nuestros hijos crecen casi sin darnos cuenta.

A crear recuerdos importantes. ¡Felices vacaciones!

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Pro-maternidad; relajada NO valemadre, relajada. Límites/reglas/consecuencias mis herramientas.


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Irene García

Pro-maternidad; relajada NO valemadre, relajada. Límites/reglas/consecuencias mis herramientas.

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