Leer para sanar

Los eventos naturales que hemos presenciado en las últimas semanas nos han demostrado que habitamos un planeta que está vivo y en constante cambio, ajustándose según lo vaya necesitando para mantener su equilibrio. La fuerza de la naturaleza nos sorprende por las reacciones que tiene y a la vez, nos muestra lo frágil que puede ser la vida.

Huracanes, temblores, lluvias torrenciales y demás eventos nos han sacudido (de forma literal) y nos han demostrado el poder que tiene la sociedad civil de nuestro México, que unida, ha demostrado ser el motor de nuestro país cuando más se le necesita.

Y si bien en momentos tan difíciles resulta casi imposible pensar en dedicar un tiempo a la lectura, es importante repasar el poder curativo que esta puede tener, sobre todo para los niños que han sido víctimas de estos fenómenos naturales y que no necesariamente cuentan con las herramientas y la madurez emocional para expresar lo que estos fenómenos les hicieron y hacen sentir.

En los cuentos podemos encontrar una pócima mágica para que el niño se sienta relajado, esté tranquilo y escuche con atención ya que la historia que se le cuenta ayuda a darle alas a su fantasía, a despertar su imaginación y a ponerse en los zapatos de otros. Esto le permite identificarse con la situación y los sentimientos de los personajes y reforzar su seguridad y encontrar herramientas para afrontar el futuro con valor y confianza. Asimismo, contarles una historia los traslada a un mundo mágico, donde encuentran inspiración y opciones para resolver las diferentes situaciones que se pueden presentar, no solo en la historia que leen sino también al llevar lo que han ido aprendiendo a la vida real.

Adicionalmente, los cuentos tienen un poder preventivo pues los niños van aprendiendo de ellos, lo trasladan a sus coordenadas éticas y de ahí lo reflejan en su conducta y hacia el futuro. Y en cuanto al poder curativo, los cuentos son un sinónimo de triunfo ya que generalmente nos hablan de cómo superar obstáculos para finalmente alcanzar al felicidad y los mensajes positivos que tienen ayudan al niño a saber que a pesar de las dificultades a las que se enfrentan los personajes, la resolución de una forma u otra llega, generándoles un sentido de seguridad y de triunfo del bien sobre el mal. Algo que es importante destacar, es que en este tipo de situaciones debemos compartir libros que traten de temas positivos y que nos den un mensaje de aliento y resiliencia, para que los lectores sepan que a pesar de las dificultades, se podrán levantar aún más fuerte que antes.

Tal es el poder curativo que tienen los cuentos, que diversas instituciones han creado iniciativas relacionadas con ellos para acercarlos a chicos y grandes. Por mencionar algunas:

  • Creada en conjunto con la Secretaría de Cultura, Ibby México en sus instalaciones ubicadas en Goya 54, colonia Mixcoac, bajo el lema “Compartamos historias de aliento” se ha convertido en un centro de acopio de libros de literatura infantil y juvenil que serán repartidos a niños de los diferentes estados afectados por estos fenómenos. En el centro de acopio se reciben libros de narrativa, libro álbum o informativo; en un horario de lunes a sábado de 10 a 17 horas puedes llevar tus donaciones hasta el 21 de octubre. Y en este esfuerzo se ha encontrado que muchos de los niños que donan sus libros, escriben mensajes positivos para los pequeños que los recibirán. Una muestra de cómo aún sin saber a quien va dedicado, un libro puede sacar lo mejor de todos.
  • Adicionalmente a esta colecta, en Facebook ha nacido otra iniciativa que se puede identificar con el hashtag #uncuentopormexico, en la cual, son los propios niños los que leen un cuento corto de dos minutos de duración aproximada con un mensaje positivo, en espera de que llegue a aquellos pequeños que más necesitan escucharlos. Aunque hay algunos pequeños que participan en esta iniciativa y al ser muy chiquitos necesitan la ayuda de sus papás para leer, es increíble ver como nuestros niños se han sumado a esta iniciativa sin imaginarse el efecto positivo que pueden tener en los niños que los vean.
  • Así mismo, en los diferentes albergues se han presentado voluntarios independientes y de diferentes instituciones que llevan actividades relacionadas con lectura para entretener y hacer pasar un rato agradable a los niños que ahí se encuentran. Sin importar si es un tiempo corto o largo el que se dedica a estas actividades, reafirmamos que los cuentos tienen un poder curativo tanto para los oyentes como para el que lo lee.

El poder trasladarnos a mundos mágicos cuando estamos atravesando por una situación difícil puede parecer una actividad simple o sin valor, pero es el trasfondo de esos mundos, donde los personajes también atraviesan por dificultades que tienen que sortear para finalmente llegar a una resolución positiva, la que le da a los cuentos ese poder curativo que nos puede llenar el alma cuando más lo necesitamos.

* Derivado del sismo del 19 de septiembre que azotó la región central de México, nuestros amigos de Pixelatl crearon el libo “El día en que todo se movió” como una herramienta informativa que nos ayuda a que nuestros niños puedan entender lo que ocurrió y expresar como se sintieron. Es un cuento basado en el libro “Cuando la tierra se movió” publicado por el Consejo Minero de Chile y lo pueden encontrar para descarga en: http://bit.ly/2yfGo4y y en los contenidos gratuitos de la biblioteca digital de www.miclubdecuentos.com  (descarga el App en el App Store).

Por: Karla Puga
FB: Mi Club de cuentos 
TW: @miclubdecuentos

Karla Puga Karla Puga (12 Posts)

Karla nació y creció en la Ciudad de México. Es una persona apasionada a la que le gusta hacer que las cosas sucedan. Durante sus años de preparatoria participó en el Modelo Nacional de Naciones Unidas en el ITESM. Durante sus estudios universitarios, participó en un programa de intercambio en Vancouver, Canadá, donde obtuvo un certificado en Mercadotecnia otorgado por la Universidad de Bristish Columbia. Vivir en el extranjero fue una de las experiencias más gratificantes para ella, ya que trabajar con diferentes culturas fue muy enriquecedor. Al graduarse de la maestría decidió que su siguiente proyecto profesional sería como fundadora de Grupo Kitma. El primer producto que la compañía ha lanzado al mercado es "Mi Club de Cuentos", una aplicación desarrollada para iOS que busca ayudar a generar el hábito de la lectura en los niños de una forma diferente y divertida usando la tecnología como medio habilitador. Karla llevó a Mi Club de Cuentos a ser aceptada en la primera generación de aceleración de Mass Challenge México.


Share
Karla Puga

Karla Puga

Karla nació y creció en la Ciudad de México. Es una persona apasionada a la que le gusta hacer que las cosas sucedan. Durante sus años de preparatoria participó en el Modelo Nacional de Naciones Unidas en el ITESM. Durante sus estudios universitarios, participó en un programa de intercambio en Vancouver, Canadá, donde obtuvo un certificado en Mercadotecnia otorgado por la Universidad de Bristish Columbia. Vivir en el extranjero fue una de las experiencias más gratificantes para ella, ya que trabajar con diferentes culturas fue muy enriquecedor. Al graduarse de la maestría decidió que su siguiente proyecto profesional sería como fundadora de Grupo Kitma. El primer producto que la compañía ha lanzado al mercado es "Mi Club de Cuentos", una aplicación desarrollada para iOS que busca ayudar a generar el hábito de la lectura en los niños de una forma diferente y divertida usando la tecnología como medio habilitador. Karla llevó a Mi Club de Cuentos a ser aceptada en la primera generación de aceleración de Mass Challenge México.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *