Exámenes finales: 3 claves para estudiar mejor

Se acerca el verano y con él el fin del ciclo escolar. Durante este periodo en el que los estudiantes se preparan para enfrentar los exámenes finales, es común que sufran estrés y ansiedad, alteraciones que pueden convertirse en un obstáculo a la hora de estudiar.

De acuerdo con la Dra. Jacqueline López, médico general, el descanso, la buena alimentación y la hidratación, son tres elementos clave para impulsar la función cerebral y el organismo.

La especialista comparte tres consejos para mejorar el desempeño académico durante los exámenes finales:

  1. El descanso es tan importante como el estudio

Está científicamente demostrado que la capacidad de aprender y retener información disminuye en proporción directa al tiempo que se pasa frente a los libros. Por ello, es recomendable realizar descansos entre las diferentes sesiones de estudio. Por ejemplo, tomar una siesta corta para dar un respiro a las neuronas, procurando que no sea superior a los 25 minutos para evitar entrar en una fase profunda de sueño que podría hacer más difícil retomar el estudio.

Durante periodos de gran estrés el ejercicio físico es también una forma de descanso, pues ayuda a soltar la tensión acumulada estimulando la producción de endorfinas, hormonas que activan los centros de placer en el cerebro provocando sensación de felicidad, aliviando el dolor y malestar.

Finalmente, es importante no dormir demasiado tarde, especialmente el día antes del examen, ya que podría ser contraproducente y exacerbar el cansancio.

  1. La alimentación es clave en tiempo de exámenes

Aunque es común que los horarios se alteren y que las horas de estudio afecten el tiempo que se dedica a la alimentación, es ideal hacer un desayuno suficiente y equilibrado. Si no hay mucho tiempo, una opción práctica es un cereal o un yogurt para beber. También es importante tener una comida y cena apropiadas, bajas en grasa y ligeras; así como hacer pequeñas colaciones para mantener la energía al estudiar. Es fundamental procurar que cada comida incluya una fruta o verdura, alguna proteína, y una bebida baja en caloría.

  1. Una buena hidratación mejora la capacidad intelectual

De acuerdo con un estudio realizado por el Instituto de Investigación Agua y Salud (IIAS) en España, la deshidratación afecta el rendimiento intelectual, provocando lentitud del pensamiento y los reflejos, sobre todo cuando el cuerpo sufre pérdidas de más del 2%. Por otro lado, cuando el cerebro está bien hidratado, las consecuencias positivas se perciben en el estado de ánimo, memoria y concentración.

Además de una buena hidratación, es necesario mantener un nivel óptimo de glucosa para proveer de energía al cerebro. Hay que equilibrar el consumo de azúcar con productos endulzados con sustitutos, para evitar picos en los niveles de glucosa que pueden afectar el rendimiento y el estado de ánimo.

Te puede interesar: Beneficios de los cacahuates en el crecimiento de los niños.

Mamá Ejecutiva (1205 Posts)

Toda la información para la mujer que es mamá, esposa y profesionista, que busca lo mejor para su vida personal, familiar y profesional.


Share

Mamá Ejecutiva

Toda la información para la mujer que es mamá, esposa y profesionista, que busca lo mejor para su vida personal, familiar y profesional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *