¿Soy una mamá con poca tolerancia?

Entiendo por tolerancia la capacidad de respetar opiniones y gustos que no coinciden con los míos. Tratar a los demás con cortesía porque así me gusta que me traten y respetar lugares comunes para una sana convivencia, pienso, es educación cívica. Les cuento una anécdota… 

El último viernes de cada mes es un caos, Vale no va a la escuela y por lo tanto me veo en la necesidad de reorganizar el día. Sé que saben de lo que hablo.

Un viernes de esos tuve que llevarla conmigo, no podía cambiar una cita y tampoco tenía con quién dejarla en casa. Ni modo, allá voy con chamaca, bolsa y mochila con juegos para entretenerla. Deben saber que es una niña muy inquieta y, por salud mental para mí, cada que salimos llevo cositas para mantenerla ocupada.

Llegamos al lugar e hice lo que tenía que hacer, sin embargo, tuve que quedarme otro rato ya que mi esposo nos recogería más tarde. Como se imaginarán Vale comenzó a desesperarse; ya había coloreado, armado rompecabezas, entre otras cosas, y la única opción que quedaba era la Tablet.

Ni hablar, saqué la Tablet, le puse una película en Netflix y sucedió lo siguiente:

Yo: Vale estamos en una cafetería, aquí las personas vienen a platicar, a una junta de trabajo como yo, a leer un libro… No es un lugar para poner la Tablet en volumen alto, entonces guarda silencio y pon atención para que escuches la película porque no vamos a subir más el volumen. ¿Entendido?

Vale: ¡Ay mamá, pero no escucho nada!

Yo: Y si sigues hablando menos vas a escuchar, si te concentras en la película y no pones atención a tu alrededor, vas a oír. Lo siento no podemos subir más el volumen, el sonido puede molestar a las personas que están aquí, hay que respetar.

Vale: Ok -de mala gana-.

Mientras Vale veía su película yo trabajaba y todo marchaba bien, hasta que llegó un joven de unos 20 años y se sentó cerca de nuestra mesa. No van a creer lo que hizo, ¡puso música en su celular y no a un volumen moderado! Obviamente, Vale me volteo a ver con cara de ¡ya ves!, ¡no que no se puede! No me dejarán mentir, las mamás tenemos el don de leer los pensamientos de nuestros niños a través de la manera en cómo nos miran.

Al respecto lo único que le dije fue:

Yo: Vale, ¿te molesta la música del muchacho?

Vale: Sí.

Yo: ¿Por qué?

Vale: Porque no me deja escuchar.

Yo: A mí también me molesta porque estoy trabajando y no me concentro, y te seguro que a varias personas que están aquí también les incomoda. Cuando estamos en espacios comunes hay que pensar en el de al lado para convivir en paz y también aprender que hay lugares para todo.

Para no hacerles el cuento largo, al final fue una buena experiencia para Vale y lo entendió, pero a lo que voy con esta anécdota es que hice un comentario al respecto en mi Facebook personal y un amigo de mi esposo me dijo “intolerante”. Para mí la tolerancia es otra cosa, pero ya no sé… ¿Ustedes qué opinan? ¿Sí estoy muy malita de mi tolerancia?

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Jaz Mendoza Jaz Mendoza (257 Posts)

Creadora de este espacio dedicado a la mamá que trabaja, en el cual escribo a título personal en la sección "Blog de Jaz Mendoza". Colaboro para distintos medios. Sígueme en twitter @jaz_mendoza e Instagram @jaz_mendoza.p


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