Haciendo las paces con mi cuerpo

Hace poco Natura realizó un evento para presentar su nuevo aroma tododia flor de lis, bajo el concepto “Viste tu piel, vive tu cuerpo”. ¿Cómo vives tu cuerpo? Nos preguntaron a las asistentes y no supe qué contestar, sólo pensé “no me toquen ese vals”.

Si me siguen en redes sociales, Twitter, Facebook e Instagram, sabrán que la mayoría de los memes que comparto son en torno a la edad y no en tono de queja, sino de humor, pues es la forma que encontré de vivir esta etapa sin traumarme.

El punto es, que desde que entré al tercer piso mi cuerpo cambió:

  • Antes corría a diario; hoy me duelen las rodillas si corro dos días seguidos.
  • Antes dormía poco y al otro día amanecía fresca como una lechuga; hoy me da cruda toda la semana.
  • Antes comía de todo; hoy evito alimentos y bebidas que favorezcan la colitis, la gastritis y todo lo que termine en “itis”.
  • Antes mi metabolismo era rápido; hoy es muuuy lento.
  • Antes no tenía una hija que demandara mi tiempo; hoy parece que tengo tres y me deja agotada todos los días.
  • Antes las hormonas no jugaban tanto con mi estado de ánimo; hoy me pongo de malas y no sé por qué.
  • Antes, antes, antes…

Si bien, entiendo que envejecer es un proceso natural e inevitable de la vida, no es fácil aceptar cuando llega la hora de cambiar hábitos y rutinas. “Pero si estas bien joven”, estarán pensando, y sí, me miro al espejo y me gusta lo que veo aún con canas, estrías y celulitis; pero no como me siento.

Sin embargo, después de la reflexión viene la calma y si hoy me preguntarán: ¿Cómo vives tu cuerpo? Mi respuesta sería: No puedo correr todos los días, pero retomé los pilates que sí puedo hacer a diario; tuve que dejar el café por las mañanas, pero aún puedo disfrutar uno después de comer; no puedo trabajar hasta tarde porque dormir poco me afecta, pero encontré la forma de hacer mi día más productivo dándole peso a mis prioridades; Vale me deja agotada todos los días, pero agradezco aún poder seguirle el paso… Entonces, digamos, que nos estamos entendiendo.

No puedo hacer nada con el paso del tiempo, pero sí con mi actitud y decidí tratarme siempre desde el amor y el agradecimiento, adecuando mi estilo de vida según las necesidades de mi cuerpo. No es nada sencillo, pero es más fácil cuando se busca inspiración alrededor, por ejemplo, seguir en redes sociales a otras mujeres que siempre le ponen buena cara a la edad como Cris Mendoza, Bianca Pescador y Una mujer como todas. ¡La buena actitud se contagia!

¿Ustedes cómo viven su cuerpo? ¿Qué están haciendo por él? ¿Ya se habían hecho esta pregunta?

Nos leemos en la próxima anécdota… 💋

Jaz Mendoza Jaz Mendoza (272 Posts)

Fundadora y editora de Mamá Ejecutiva, espacio dedicado a la madre que trabaja. De una manera más cercana con las lectoras, comparte sus experiencias en su columna #MamáEnBalance. Colabora en distintos medios con temas relacionados al bienestar integral. Síguela en redes sociales: Twitter @jaz_mendoza y FB/IG @jaz.mendoza.p


Share
Jaz Mendoza

Jaz Mendoza

Fundadora y editora de Mamá Ejecutiva, espacio dedicado a la madre que trabaja. De una manera más cercana con las lectoras, comparte sus experiencias en su columna #MamáEnBalance. Colabora en distintos medios con temas relacionados al bienestar integral. Síguela en redes sociales: Twitter @jaz_mendoza y FB/IG @jaz.mendoza.p

Un comentario sobre “Haciendo las paces con mi cuerpo

  • Avatar
    el 26 marzo, 2019 a las 4:34 pm
    Permalink

    Ay, qué chula que me mencionas. Pero te entiendo perfecto. A mí me dan crisis de crecimiento, jajajaja, como los bebés. Hay que irnos adaptando, pero ciertamente no nos preparan para envejecer, más bien todo es: evítalo como la lepra. Y eso no pasa. Aunque nos metamos cuchillo, el tiempo pasa. Me parece muy sano hacer las paces con el cuerpo =) Muy bien tú.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *